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INDICADORES NACIONALES DE CIENCIA Y TECNOLOGÍA 2015-2016

Sector académico continúa liderando inversión en ciencia y tecnología

César A. Parral
Antonieta Corrales Sandí

Durante el 2016 en el país se invirtieron  1.186,7 millones de dólares en Actividades Científicas y Tecnológicas (ACT), de éste monto, $712,7 millones fueron invertidos por el sector académico; $385,4 millones por el sector público; $85,7 millones por el sector empresarial y $3,0 millones por los organismos sin fines de lucro.

La presentación del informe estuvo a cargo de máster Carolina Vásquez Soto, ministra de ciencia, tecnología y telecomunicaciones (MICITT), en el hotel Wyndham San José Herradura, el 22 de noviembre del 2017.

Así lo refleja el “VIII informe de indicadores nacionales de ciencia, tecnología e innovación 2015 -2016”, presentado el pasado 22 de noviembre por el Ministerio de Ciencia, Tecnología y Telecomunicaciones (MICITT).

Las ACT contemplan tres tipos de actividades, entre ellas: Enseñanza y Formación Científica y Tecnológica (EFCT); Servicios Científicos y Tecnológicos (SCT); e Investigación y Desarrollo Experimental (I+D).

El sector académico históricamente posee una mayor participación de inversión, según tipo de ACT; al 2015 ejecutó el 60,4% y al 2016 el 60,1%. Esto es consecuente con la inversión según tipo de actividad, donde el gasto en EFCT se incrementó en 5,2% de 2015 al 2016.

El sector público continúa con la mayor tasa de crecimiento en las ACT, logrando un 7,0% del 2015 al 2016, manteniendo tasa de crecimiento positivas desde el 2012. El sector académico presentó decrecimiento de la inversión entre el 2014 y 2015, sin embargo, del 2015 al 2016 aumentó en un 4,0%. El comportamiento de este sector acompañado con el proceder del sector público, explican el incremento de la inversión en ACT.

El sector empresarial, que incluye el sub sector servicios; manufactura, energía y telecomunicaciones; y agropecuario, experimentó una tasa de crecimiento de 0,3% (del 2015 al 2016). Este comportamiento corresponde a su ciclo de inversión, al regresar a sus niveles habituales de inversión en espera de su retorno.

El porcentaje de inversión en ACT con respecto al Producto Interno Bruto (PIB) fue de 2,31% (2015) a 2,30% (2016), manteniendo la tendencia a invertir un monto superior al 2,0%, desde el 2013.

Inversión en I+D

El sector académico, el sector público, los organismos sin fines de lucro y las empresas también realizan inversión en I+D, la cual es medida realizando la comparación con respecto al PIB; esta inversión  fue de 0,48% (2015) y 0,47% (2016); en términos absolutos, se pasó de $249,9 millones en 2015 a $260,8 millones en 2016. Internacionalmente se espera que los países inviertan al menos el 1% del PIB, y Costa Rica mantienen fijada su meta en esa dirección.

El sector empresarial realiza inversión única y específicamente en la ACT denominada I+D. Los datos recolectados para el sub sector servicios a través de la consulta reporta una inversión de $8,9 millones (2015) y $9,8 millones (2016); los rubros estimados para el sub sector manufactura, energía y telecomunicaciones son de $69,9 millones (2015) y $69,6 millones (2016), mientras que en el subsector agropecuario es de $6,6 millones (2015) y $6,3 millones (2016); para conseguir una inversión total de $85,4 millones en el 2015 y $85,7% millones en el 2016, con una tasa de crecimiento de 0,3%.

Recurso Humano en I+D

Otro apartado de la información que se presenta en el informe de indicadores de Ciencia, Tecnología e Innovación tiene que ver con el recurso humano involucrado en ésta temática.

Costa Rica contó con un total de 4100  y 3753 investigadores (as) trabajando de forma directa en proyectos de I+D durante el 2015 y 2016, esta disminución está vinculada a las áreas científicas y tecnológicas de enfoque de los proyectos. En cuanto a la distribución por sexo, para el 2016 fue de 57,0% son hombres y el 43,0% mujeres.

La comparación internacional respecto a la información del recurso humano involucrado en las ACT y más específicamente en el tema de investigadores (as) se basa en el dato de equivalencias a jornadas completas (EJC), que consiste en obtener el número de investigadores (as) según la jornada de tiempo dedicada a I+D y convertirlo al equivalente de 40 horas por semana.

Se contabilizaron un total de 2401 (2015) y 2574 (2016) investigadores en EJC, cuya desagregación por sexo, es de 1460 (2015) - 1523 (2016) hombres; y 961 (2015) - 1 061 (2016) mujeres.

Al relacionar éste indicador con la Población Económicamente Activa (PEA), al 2016 en Costa Rica existen 1.15 investigadores (as) en EJC por cada mil integrantes de la PEA, valor que al compararlo con el presentado en otros países de la región es relativamente positivo ya que sólo somos superados por Argentina y estamos por encima de la media de América Latina y el Caribe (0,9 Investigadores en EJC por cada mil integrantes de la PEA).

El VIII Informe de Indicadores Nacionales de Ciencia, Tecnología e Innovación se realizó en el marco de la clausura del X Congreso Iberoamericano de Indicadores de Ciencia y Tecnología,  realizado recientemente en Costa Rica.

VIII INFORME DE INDICADORES NACIONALES

DE CIENCIA, TECNOLOGÍA E INNOVACIÓN 2015 -2016

Este documento fue elaborado por el Ministerio de Ciencia, Tecnología y Telecomunicaciones (MICITT) a partir de la  Consulta Nacional de Indicadores de Ciencia, Tecnología e Innovación, suministrada por dos encuestas paralelas: una al sector empresarial y otra dirigida al sector institucional (gobierno, academia y organismos sin fines de lucro).

Allí se incluyen indicadores sobre la inversión y los recursos humanos dedicados a I+D, considerando el sector de ejecución de estas actividades (público, empresarial, académico y de organismos sin fines de lucro).

Asimismo, contiene indicadores de innovación en el sector empresarial (servicios); indicadores relativos a las TIC, y estadísticas sobre las patentes en el país, entre otros.

Los datos recopilados ofrecen el panorama actual de la ciencia, la tecnología y la innovación en el país para que sirva de insumo para la formulación de políticas públicas en estas áreas.

Este informe demuestra solidez y rigurosidad técnica, madurez y apego a los estándares internacionales para asegurar la comparabilidad internacional; pero también ha sido un esfuerzo que implica recurso humano de primer nivel, recursos económicos y tecnológicos.