Opinión

Aprendizajes, reflexiones y sentires sobre “LA NOTABLE MATERNIDAD DE MAIRENA”

Mariel Paz Ramírez

"Yo quiero estar con Mairena, con nadie más".Declaración del niño M registrada en expediente judicial, pp. 334-335.

La notable maternidad de Luis Gerardo Mairena, atrapa en la lectura de principio a fin por el talento de María Flórez-Estrada Pimentel para estudiar y proyectar con excelencia académica y conmovedora humanidad las maternidades diversas e invisibilizadas. 

Mariel Paz Ramírez es una abogada boliviana con estudios en género y derechos humanos. Es responsable del programa de acceso a la justicia para las mujeres en el Centro de Estudios Regionales de Tarija - Bolivia.

Desde la maternidad de Luis G. Mairena, la investigación expone un análisis complejo  de la “gran familia costarricense”, y con ello evidencia las más sensibles diferencias que una gran parte de la sociedades latinoamericanas no desean mirar.

Mairena en su maternidad congrega las diferencias que cuestionan el núcleo duro de las instituciones patriarcales. Así Mairena interpela –tal vez sin premeditarlo- al Estado con su parafernalia y burocracia prejuiciosa, a la familia nuclear como lugar del dominio masculino y a la maternidad biológica frente a una maternidad transgénero que significa la rebelión ante la hegemonía heterosexual y el mandato social que asigna un prototipo, un cuerpo y una estética única de maternidad.

Desde esta narrativa nos acercamos a las madres desamparadas, marginales y vergonzantes a las que casi nunca se nombra porque no corresponden con las idealizadas maternidades “decentes” que el imaginario religioso y conservador nos legó.

 

Y en contraste con el desamor y oprobio pregonado por la moral católica hacia las desviadas del camino, la madre transgénero clama a ese mismo dios por la vida de su niño.

Católica como es, ante el peligro de que M muriera, invocó la ayuda de “Dios y la Virgen de los Ángeles”, de ese dios y esa madre de dios que, según sus intermediarios eclesiales, no ama ni a las travestis ni a las personas homosexuales.

Así, en diferentes partes del texto, María Flórez-Estrada Pimentel trasluce su honda capacidad sensitiva, sin la cual posiblemente este relato no habría reflejado la intensidad de la experiencia vivida por  Mairena:  

… al proyectar su propia orfandad en el niño M, Mairena decidió rescatarse a sí misma, desearse a sí misma en reemplazo del no-deseo de su propia madre y así, sin proponérselo, le dio el mayor regalo subjetivo que la maternidad puede dar a un hijo: desearlo.

Con este párrafo María Flórez-Estrada Pimentel refleja uno de los grandes anhelos que guardan Mairena y otras al igual que ella madres adoptivas: la profunda aspiración de que el hijo no nacido de su vientre sienta que, en una suerte de conjuro a la insoportable evidencia del abandono, fue deseado, fue un elegido.

Las vidas de Yolanda, madre biológica y Mairena comparten la marca de la marginalidad y la vida en desamor desde su temprana infancia. La existencia de ambas sintetiza una odiosa realidad vigente más allá de las fronteras de Costa Rica y con ello, uno de los méritos de este estudio es confrontar a toda una región latinoamericana con sus propios dogmas legales y sociales porque existen miles de Yolandas y Mairenas invisibles a lo largo de la geografía continental.

Con el itinerario que sigue Luis Gerardo Mairena para conquistar el estatus legal de madre, la investigación retrata en cuerpo entero a una sociedad un tanto enferma de miedo y prejuicios, al extremo de encontrarse por momentos incapacitada para  percibir el amor y la piedad humana, tal como en sus propias palabras lo expresa Mairena:

Que las del poder judicial, de psicología y trabajo social, no asimilaban que un trans pudiera dar amor a una persona o, en este caso, a un niño ….  

Mas lo destacable es que estos miedos y prejuicios son manifiestos en quienes tienen el poder de conceptuar ante la ley lo normal y lo anormal, lo bueno y lo malo. Pero esta incapacidad perceptiva no se replica en la vecindad de Purral, -el escenario geográfico de las vidas cotidianas de Mairena, su hijo y familia- en donde las vecinas y vecinos dan fe de una madre que brinda a su niño las atenciones y afectos que hacen a una vida buena.

Este contraste entre las percepciones de quienes encarnan a las instituciones del Estado y las de quienes personifican a la sociedad en movimiento, evidencia la gran distancia palpable entre la vida real nutrida de compasión y sentido común  y; la vida figurada en leyes, requisitos e instituciones que hasta hoy no se renovaron con las teorías y análisis del pensamiento postmoderno progresista ni se cuestionaron como María Flórez-Estrada Pimentel lo hace en su investigación:

… ¿cuán idealizados están los lazos sociales familiares basados en el parentesco? ¿es la familia nuclear siempre un refugio frente a la incertidumbre y la inseguridad de la comunidad o es también el origen de sufrimiento subjetivo y físico que condiciona muchos destinos vitales?

Sin embargo uno de los desenlaces felices del periplo que camina Luis G. Mairena para ser madre en ley, es la aceptación judicial a su petición de ser madre adoptiva del niño M.

Esta sentencia se constituye en un emblema de la justicia sabia y liberada de prejuicios, la vigencia de una democracia en la que prevalecen los principios de derechos humanos por sobre los dogmas religiosos.

Esta decisión judicial puede ser casi impensable de replicarse en el contexto actual de varios países  del sur americano, pero a la vez sienta una jurisprudencia que abre esperanzas y brechas y amplía derechos.

En un contexto amplio que trasciende las fronteras de las vidas de las madres del niño M, La notable maternidad de Luis Gerardo Mairena, vincula con maestría los datos de la vida de Purral con estas maternidades ya aludidas.

Destaca en la autora la destreza para  observar y examinar la historia política de un país, la trayectoria de las políticas públicas y la identidad costarricenses desde una perspectiva innovadora: las paternidades que traicionan a sus descendencias, las vidas y maternidades abyectadas.

Desde las voces de las mujeres y hombres que viven en Purral, tenemos la oportunidad de respirar el aire de comunidades pobres o empobrecidas, los efectos y consecuencias de las sociedades fallidas en sus vidas, la vulnerabilidad y exposición de las generaciones jóvenes ante los riesgos del tráfico de drogas, la delincuencia organizada, las redes de prostitución y en suma la amenaza de un destino de pobreza y frustraciones.

En las páginas de esta investigación leernos las mujeres y hombres de otras sociedades también fallidas en este mismo continente y a la vez aprender  de un relato ante todo honesto, que nos hace bien porque reclama a mirarnos en el espejo de los complejos, miserias y desamores que no son patrimonio exclusivo del país en donde Mairena pudo finalmente realizar su valiente maternidad.

Portada del libro "LA NOTABLE MATERNIDAD DE MAIRENA", de  María Flórez-Estrada Pimentel.